Empieza otro dia más, ¿igual que el anterior? Para que pensar tonterías negativas, si el resumen diario se hace al atardecer; piensa ella mientras espera sentada en su cama… busca la hora en el despertador mientras intenta recodar el sueño anterior.. extiende su mano hacia el lado vacío de la misma, acariciando la sabana y sintiendo la frialdad que ahí habita, no puede sentir melancolía, quizás un poco de alegría fingida a modo de consuelo a la soledad en la que vive.
Se levanta, camina casi timidamente, arrastra un pie, después el otro, tanteando paredes para llegar a la cocina y tomar un vaso con agua, verifica el reloj de pared marcando las seis y veintitres minutos.
Se asoma a la ventana para sentir la calidez matutina; al ver la sombra en ella Canela voltea y para sus grandes orejas peludas como buscando una señal de su dueña que la incita otras veces a festejar el cariño, pero esa mañana no hay mas que un aire seco sin atención de ningún tipo.
"El tiempo apremia” piensa mientras una mueca se asoma quedita.. Filosofando vaguedades otra vez. Va al baño y ve su reflejo en el espejo, sonríe buscando la mejor sonrisa que usara el día de hoy, la mirada cansada la delata y desiste.
Siente el agua caer sobre su cabeza y por consecuente en sus hombros, recuerda mentalmente el horario que debe seguir y apura su aseo lo mas que puede. Ya consumió cerca de 20 minutos pero pareciera más. Así toma su morral sin verificar si lleva todo lo requerido y sale de su casa.
Se coloca los audífonos para oír música en el trayecto a su destino, aprovechando para perderse en ese mundo de fantasía en el que se refugia para tomar fuerzas y poder continuar.
Llega a la escuela y esta desierta, siempre una de las primeras, ¿Quién le enseño la puntualidad? Ni lo recuerda pero se sienta a esperar que sea la hora.
Observa llegar a los demás alumnos, no repara en la apariencia pero si en las miradas, buscando esa que le alegre por un instante el alma.
¡¡Clases!! Le gusta aprender y quiere compartir lo que tanto trabajo le costo comprender, pero muy pocos le toman enserio y mejor ya no dice nada, prefiere ser tachada como especial o de sangre pesada.
Recuerda que no tiene porque sentirse desplazada así, menos insegura ante ellos, al final todos son iguales y forman parte de algo.
Llega la hora no tan feliz, en la que tiene que regresar a su casa, cuanto añora sentirlo un hogar. No puede llorar todavía, necesita estar sola para liberar la pena que la aqueja, que es la soledad.
Cientos de quehaceres y responsabilidades la mantienen atrapada en la realidad; después sabe que tiene que enfrentarse a si misma, pero no tiene apuro, puede evadirlo y dormir para empezar mañana otra vez a ¿Vivir?
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